Una convulsión corresponde a los hallazgos físicos o cambios en el comportamiento que ocurren después de un episodio de actividad eléctrica anormal en el cerebro. El término “convulsión” se utiliza a menudo indistintamente con “ataque”. Durante las convulsiones, una persona tiene temblor incontrolable que es rápido y rítmico, con los músculos contrayéndose y relajándose en forma repetitiva. Hay muchos diferentes tipos de convulsiones. Algunos tienen síntomas leves y sin temblores.

La forma, intensidad y duración de las convulsiones están relacionados con el número y tipo de células cerebrales afectadas. Hay dos tipos generales de convulsiones: generalizadas y focales. Éstos van desde convulsiones a lapsos momentáneos de atención. Cuando ambos hemisferios (lados) del cerebro están involucrados, las convulsiones se denominan “generalizada” y afectan la conciencia y la función motora desde el inicio. Cuando sólo un hemisferio del cerebro se ve afectado, las convulsiones se llaman “focal” y en un principio tener efectos específicos en función de la parte del cerebro involucrada. Las personas pueden tener ambos tipos de convulsiones.

La epilepsia es un trastorno del cerebro. Se le diagnostica epilepsia a una persona cuando ha tenido dos o más convulsiones. Existen muchos tipos de convulsiones. Una persona con epilepsia puede tener más de un tipo de convulsiones. A veces es difícil saber si una persona está teniendo una convulsión porque quien tiene una convulsión puede parecer confundido o verse como si tuviera la vista fija en algo inexistente. Otras convulsiones pueden hacer que la persona se caiga, tiemble y no se dé cuenta de lo que sucede a su alrededor.

Tipos: